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Extrait - Gestión de un proyecto web Planificación, dirección y buenas prácticas (2ª edición)
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Gestión de un proyecto web Planificación, dirección y buenas prácticas (2ª edición)
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Las metodologías de gestión de proyectos

Introducción

No siempre resulta fácil dirigir un proyecto, especialmente cuando es preciso organizar a un equipo para que lo lleve a cabo. Para llevar la dirección de un proyecto de forma estructurada y racional, recomendamos encarecidamente que se aplique una metodología.

La metodología de gestión del proyecto servirá para guiar y ayudar al jefe de proyecto a lo largo de toda su duración, desde la planificación de las tareas hasta la consecución de los objetivos.

El jefe de proyecto deberá usar la metodología más apropiada para dicho proyecto y, más específicamente, para la organización de la empresa.

Los proyectos realizados de acuerdo con una metodología, por lo general están mejor organizados y su seguimiento también es mejor. Existen diversas metodologías que tienen su origen en el sector de la construcción o en el del software informático.

Modelo de ciclo en cascada

Esta metodología es la que se utiliza con mayor frecuencia.

Las diferentes fases del proyecto se llevan a cabo una tras otra; cuando una etapa del proyecto se da por finalizada, el equipo pasa a la siguiente.

El proyecto avanza etapa a etapa hasta el objetivo final. La dirección que toma el proyecto es conocida y está planificada.

El modelo en cascada consiste en seguir etapas preestablecidas de forma secuencial. Este modelo se desarrolla en una serie de siete etapas:

  • Análisis (análisis de las necesidades).

  • Diseño.

  • Planificación (cargas, presupuesto, plazos).

  • Realización.

  • Verificación (test y pruebas).

  • Puesta en producción.

  • Mantenimiento.

Al aplicar la metodología en cascada, el jefe de proyecto sigue un documento de especificaciones preciso y encadena las fases hasta la entrega del proyecto. No hay interacción con el cliente que ha hecho el encargo; el proyecto le será entregado conforme a lo que ha solicitado y definido en la fase de análisis.

El jefe de proyecto se compromete a seguir una planificación precisa y se encarga de definir el conjunto de tareas que es preciso realizar. Con esta metodología, resulta complicado tener en cuenta los cambios que pueden surgir en algún momento del proceso sin que ello tenga un impacto sobre las fases actuales y futuras del proyecto. El hecho de tener en cuenta estos cambios sin duda causará...

Modelo de ciclo en V

Esta metodología se deriva del modelo de ciclo en cascada y ha sido adoptada por el sector informático para paliar la falta de reactividad de dicho modelo.

En un modelo en cascada, los riesgos solo se detectan al final del desarrollo, cuando comienza la fase de pruebas; en otras palabras, cuando ya es un poco tarde. Si se identifica un riesgo en este punto del proceso, es preciso comenzar de nuevo en la fase de especificaciones funcionales para modificar el alcance del proyecto.

En un modelo en V, cada etapa se complementa con su parte práctica correspondiente. La atención se centra en los detalles incluso antes de que comience el desarrollo: si se añade un detalle particular al diseño funcional, este también se tiene en cuenta en su parte práctica (test específicos), y lo mismo sucede si el detalle se añade en el diseño técnico (test unitarios).

Aquí es donde radica el interés del ciclo en V. Esta metodología destaca que, para cada etapa previa al desarrollo, es preciso preparar también la etapa posdesarrollo correspondiente. Esto implica, por ejemplo, que los escenarios de pruebas deban escribirse al mismo tiempo que las especificaciones funcionales detalladas. Esta metodología es especialmente útil desde el punto de vista de la preparación de las pruebas.

Al escribir los escenarios de test, se puede caer en la cuenta...

El modelo de ciclo en espiral

El ciclo en espiral retoma las etapas del ciclo en V, pero enfocándose más en la gestión de los riesgos. Este modelo prevé la entrega de prototipos (o POC: Proof of Concept). Cada prototipo se someterá a un análisis de riesgos antes de iniciar su desarrollo.

A diferencia de los otros modelos, aquí el cliente está en estrecho contacto con los desarrolladores. Estos presentan el prototipo, se evalúan los riesgos, se proponen soluciones alternativas y, así, los desarrolladores preparan la siguiente vuelta de espiral. Cualquier riesgo que pueda amenazar el proyecto se localiza e identifica desde el principio.

Las iteraciones cortas de las espirales permiten cuestionar el desarrollo y rectificarlo sin que ello tenga un impacto significativo en el proyecto. Y así es como se construye el entregable: vuelta a vuelta de la espiral. Cada nueva vuelta valida la precedente, a la que no se regresa nunca.

Esta metodología está adaptada al mundo del software. Se lleva a cabo un primer prototipo, que puede ser conceptual, para que el cliente lo valide. A través de estos intercambios se va mejorando el proyecto hasta que el cliente valida el primer entregable.

A continuación, se comienza una nueva vuelta de espiral para enriquecer el primer entregable, y así sucesivamente hasta el entregable final.

El modelo en espiral es iterativo e incremental.

Ventajas...

Introducción a las metodologías Ágil y Scrum

1. Una aproximación iterativa a la gestión de proyectos

Con la noción de «Ágil» (Agile) definimos un enfoque de gestión de proyectos diferente al que proponen los enfoques en cascada o V tradicionales.

En un enfoque considerado «tradicional», el cliente produce una expresión detallada de lo que necesita y la transmite a los equipos de desarrollo y, al final, recibe el entregable para someterlo a pruebas. En contraposición, el enfoque Ágil permite reducir considerablemente este efecto de túnel proporcionando desde el principio mayor visibilidad.

El cliente se implica desde el principio hasta el final del proyecto integrándose en un proceso iterativo e incremental. La necesidad no queda fijada desde el principio, sino que puede adaptarse a los cambios, siempre que se ajuste a algunas reglas.

2. Las metodologías Ágil

Los métodos tradicionales requieren especificar y planificar en detalle íntegramente una entrega antes incluso de comenzar el desarrollo, lo que puede parecer contraproducente cuando se adopta la perspectiva de la metodología Ágil.

La idea principal de esta metodología es establecer un primer objetivo; una vez que se alcanza este primer objetivo, el proveedor consulta con el cliente, luego definen y adaptan juntos el siguiente objetivo, y así sucesivamente hasta llegar a la entrega final.

En el contexto de un proyecto web, el cliente desarrolla la expresión de su necesidad y enumera las características o requisitos que espera del entregable final. Envía su documento de especificaciones al equipo de desarrollo y se comunica directamente con él. Este estima el coste de cada característica del documento de especificaciones, lo que permite establecer una primera idea aproximada del presupuesto general.

A continuación, los desarrolladores y el cliente definen conjuntamente una funcionalidad o una parte del sitio que es preciso realizar en un corto período de tiempo, y que recibe el nombre de iteración. Cada iteración puede incluir diseño, especificaciones funcionales y técnicas, desarrollo y pruebas. Al final de cada una de estas iteraciones, se enseña al cliente un entregable, parcial pero utilizable. Así, el cliente puede medir su conformidad...