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Extrait - Redes informáticas Guía práctica para la gestión, seguridad y supervisión (2ª edición)
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Enfoque global de la supervisión con SNMP

Definición de la supervisión

1. Contexto de la DSI

Es evidente que la informática, en sentido amplio, no deja de ofrecer cada vez más servicios al usuario. Su funcionamiento se basa necesariamente en una infraestructura de red cada vez más utilizada, en la que las exigencias en términos de rendimiento y disponibilidad son cada vez mayores. Para una empresa, ya no es admisible que su red se paralice, ya que esto tiene inevitablemente repercusiones financieras directas o indirectas. Imaginemos que la plataforma de comercio electrónico amazon.com dejara de estar disponible durante unos diez minutos. La pérdida de ingresos podría ascender entonces a varios miles de dólares.

El objetivo de la Dirección de Sistemas de Información (DSI) es informatizar totalmente su sistema de información para poder optimizarlo. Las entidades que hay que gestionar son cada vez más complejas, numerosas y variadas. Uno de los principales retos para los equipos informáticos es ganar en tiempo y eficacia gracias a un enfoque proactivo que puede aportar una herramienta de supervisión.

Los sistemas de información sufren incidentes en algún momento u otro. Aunque los administradores de red disponen de los medios para diseñar arquitecturas de alta disponibilidad (véase el capítulo Principios de seguridad en una red local) de tal manera que una avería tenga un impacto mínimo en el resto del sistema, es necesario detectar la avería, tratarla y localizar su origen o incluso anticiparla o prever los procedimientos de respuesta al incidente.

2. ¿Cómo detectar un problema técnico?

En el peor...

Enfoque ISO

1. Pliego de condiciones inicial

La ISO (Industrial Standard of Organization) se interesó desde principios de la década de 1990 por un conjunto de cinco funciones administrativas relacionadas con la gestión de redes. Así, la supervisión comprende, en el sentido de la ISO, los siguientes puntos:

  • La gestión de incidentes y averías, denominada Fault Management

  • La gestión de configuraciones, denominada Configuration Management

  • La gestión del rendimiento, denominada Performance Management

  • La gestión de la seguridad, denominada Security Management

  • La gestión de la contabilidad, denominada Accounting Management

La ISO definió entonces dos protocolos que permiten garantizar estas cinco funciones dentro de una arquitectura de supervisión, denominados CMIS (Common Management Information Service) y CMIP (Common Management Information Protocol), que describen un conjunto de métodos y comandos para supervisar los equipos.

Este enfoque solo se ha utilizado en el ámbito de la supervisión de los operadores de telecomunicaciones, en particular con el desarrollo del marco TMN (Telecommunication Management Network) para supervisar equipos de diferentes fabricantes en las tecnologías RDSI (denominada Numéris en Francia), ATM (véase el capítulo Evolución de las profesiones en torno a las redes, subsección La evolución hacia las redes ATM), SDH/SONET (enlaces de Internet coaxiales) y GSM (telefonía móvil). Sin embargo, la complejidad de CMIS y CMIP hace que, en la actualidad, este enfoque sea muy poco utilizado y no necesariamente adecuado para redes de conmutación de paquetes como las redes TCP/IP.

El IETF aplicó un enfoque algo más pragmático inspirándose en los principios de la ISO. Así nacieron el protocolo SNMP (Simple Network Management Protocol) y el concepto de MIB, que define la estructura de los datos a los que accede el SNMP, equivalentes respectivos de CMIP y CMIS, pero mucho más simplificados.

SNMP es, con diferencia, el protocolo de supervisión más utilizado en las redes TCP/IP.

2. Gestión de incidencias

La gestión de incidencias consiste en estar informado de los eventos que pueden perturbar el funcionamiento de un activo y, por lo tanto, de la red. De hecho, es el módulo más popular...

Lanzar un proyecto de supervisión

1. Errores que hay que evitar

Debido a los múltiples componentes mencionados anteriormente, la supervisión abarca un amplio abanico de funcionalidades. En general, un primer proyecto de supervisión se centrará en la gestión de incidencias y del rendimiento. De hecho, muchas de las herramientas disponibles en el mercado se centran prioritariamente en estos dos componentes.

Por lo tanto, antes de poner en marcha un proyecto de supervisión, conviene establecer un alcance preciso, es decir, un pliego de condiciones sobre lo que se desea obtener. Este es el que dictará una lista de funcionalidades buscadas y priorizadas y orientará, de hecho, la búsqueda hacia la herramienta más adecuada (o la más adaptable) y no al revés.

El mercado de la supervisión es muy amplio, hay que ser preciso en lo que se busca; de lo contrario, el proyecto nunca llegará a buen puerto, sabiendo que la solución perfecta definitiva que responda al 100 % al pliego de condiciones suele ser bastante utópica, de ahí la importancia de priorizar las funcionalidades.

Huelga decir que el presupuesto asignado también permite descartar desde el principio una serie de soluciones. Sin embargo, el proyecto de supervisión no se reduce a la compra e instalación de un simple software. Un error habitual en su implementación es tratarlo como una operación puramente técnica. De hecho, el uso de la herramienta conlleva cambios organizativos dentro del departamento de informática: ¿quién consultará la herramienta? ¿A quién se le avisará? ¿Quién se encargará de gestionar las alertas? ¿Quién se ocupará del mantenimiento de la herramienta? ¿Hay un presupuesto previsto para la formación sobre la herramienta? ¿Se necesita asistencia técnica?

He aquí algunos puntos que hay que tener en cuenta a la hora de poner en marcha el proyecto:

  • Evite la trampa de querer supervisarlo todo, de querer controlarlo todo. Las variables de un activo determinado son muy numerosas; la trampa consistiría en recopilar demasiados datos y, por lo tanto, saturar al supervisor con numerosos mensajes de alerta o simples informaciones, no necesariamente esenciales. ¿Es necesario recibir una alerta cada...

Supervisión de red mediante el protocolo SNMP

1. Principios del protocolo SNMP

a. Características del protocolo SNMP

Después de que la ISO publicara sus investigaciones sobre los principios de la supervisión, la IETF (Internet Engineering Task Force) desarrolló el protocolo SNMP (ya mencionado anteriormente). El objetivo era definir una estructura de variables supervisables para un equipo determinado y establecer las modalidades de intercambio de información entre el supervisor y el supervisado.

SNMP es un protocolo de nivel de aplicación que se basa, a nivel de transporte, en el protocolo UDP, aunque ahora también se puede utilizar TCP si es necesario. UDP es un protocolo sencillo, optimizado para un uso reducido del ancho de banda y que funciona en modo sin conexión: en otras palabras, durante una comunicación UDP, el emisor envía datos directamente sin preocuparse por la presencia y la disponibilidad del receptor. Si se pierden los datos, no existen mecanismos nativos que permitan al emisor saberlo y, por lo tanto, reenviarlos.

Se recomendó el uso de UDP porque el procesamiento de estos segmentos apenas afecta al rendimiento del elemento activo de la red, cuyo objetivo principal es garantizar las funciones para las que fue diseñado: conmutar tramas, enrutar paquetes, etc. La gestión de errores y eventos sigue siendo secundaria y, por lo tanto, no debe consumir recursos. Hoy en día, estas precauciones parecen superfluas, pero es importante situarse en el contexto de la época, ya que el RFC data de 1990.

SNMP utiliza dos puertos UDP según el RFC 3232:

  • El puerto 161, a la escucha en el elemento activo que se va a supervisar, denominado "agente". Es a través de este medio como la estación de supervisión, denominada "gestor", consultará al equipo sobre el estado de una variable o modificará directamente dicha variable.

  • El puerto 162, en escucha en el supervisor; es a través de este puerto que el agente enviará mensajes de alerta denominados "SNMP Trap".

b. Modelización de un elemento activo: la MIB

En su reflexión, el IETF llegó a un modelo que permite unificar y catalogar el conjunto de recursos supervisables para un activo determinado. La constatación fue la siguiente: los routers, los conmutadores y los servidores...