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Presentación de la obra

Comience por identificar el problema

Tanto si utiliza el correo electrónico en un entorno profesional como personal, lo primero que debe hacer es limitar el número de e-mails diarios que aterrizan en su bandeja de entrada. Y para ello es preciso que identifique de dónde provienen los mensajes que recibe.

¿Se trata de publicidad proveniente de empresas a las que ha concedido explícitamente el permiso para escribirle? ¿O, por el contrario, hablamos de mensajes no solicitados, intentos de estafa, newsletters cuyo origen desconoce? ¿Es posible que también esté recibiendo mensajes con información que desea conservar o quizás mensajes que irán a parar a la papelera tras su lectura? ¿Conversaciones personales, mensajes de colegas que deberán archivarse o destruirse según el caso?

Sea como sea, la primera tarea consiste en identificar quién contamina su bandeja de entrada y quién le escribe oportunamente. Una vez identificados los remitentes, decida qué tratamiento debe aplicar a sus misivas y automatícelo en la medida de lo posible.

Este es el concepto que vamos a desarrollar en la primera parte de este libro.

¡No sea usted mismo un problema!

Con independencia del ámbito al que nos refiramos, siempre es interesante preguntarse a uno mismo qué puede hacer para progresar. En lo que respecta al tema de este libro, probablemente todos nosotros podemos mejorar en algún aspecto para conseguir ...