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Presentación

Los formularios ocupan un lugar predominante en el diseño y explotación de una aplicación o un sitio web. Es, en efecto, la única forma de recibir de vuelta la información que proviene directamente del usuario final, estructurada, además, según las necesidades del diseñador. Basta con pensar en todos los sitios de carácter comercial en los que los formularios resultan indispensables.

La primera preocupación de los desarrolladores de una aplicación web es recuperar datos válidos. Tomemos, por ejemplo, el dato de un código postal español, de cinco caracteres numéricos, o una dirección de correo electrónico en la que la sintaxis sea válida. Una de las primeras aplicaciones de JavaScript ha sido (y sigue siendo) la validación directa (del lado cliente) de los datos introducidos por el usuario. De este modo, todos los formularios de cierto nivel incluyen, además del código HTML, una buena dosis de JavaScript para realizar la validación de los datos. Una de las ideas principales de HTML5 consiste en que el lenguaje HTML pueda realizar (y, por tanto, que los navegadores puedan realizar) la validación de los campos de los formularios, liberando así el código fuente de scripts redundantes. Todo esto incluso en el caso de que se haya desactivado el código JavaScript en el navegador.

Los formularios forman parte del lenguaje HTML desde hace ya unos quince años y no se han modificado ...