Dominios de aplicación Aplicación

Zadeh expuso las bases teóricas de la lógica difusa en 1965. Los países occidentales no se interesaron realmente por esta técnica en sus inicios. Por el contrario, Japón comprendió rápidamente su interés, seguido algunos años más tarde por el resto del mundo.

1. Primer uso

En 1987, el primer tren controlado por un sistema basado en reglas difusas apareció en Sendai, una ciudad a menos de 400 km al norte de Tokyo. Los ingenieros quisieron maximizar el confort de los viajeros minimizando el consumo de energía, de modo que el vehículo debía realizar numerosos cambios de velocidad. La velocidad del tren era, por lo tanto, el resultado de la lógica difusa.

Se ha demostrado que el consumo de energía disminuyó en un 10% respecto a un conductor humano, y que los pasajeros elogiaban la suavidad en la conducción, principalmente en los arranques y las paradas.

Está todavía en circulación y supuso el primer gran éxito comercial de la lógica difusa.

2. En los productos electrónicos

Muchos otros constructores comprendieron que un controlador difuso podía mejorar el funcionamiento de las máquinas que lo contenían.

Es así como, actualmente, estamos rodeados de lógica difusa, sin ni siquiera saberlo: encontramos ejemplos en las lavadoras de la marca LG (para seleccionar el tiempo y la potencia ideal en función del contenido), las secadoras...

Si desea saber más, le proponemos el siguiente libro:
couv_DPT2INT.png
60-signet.svg
Versión impresa
20-ecran_lettre.svg
Versión online
41-logo_abonnement.svg
En ilimitado con la suscripción ENI
130-boutique.svg
En la tienda oficial de ENI
Anterior
Fuzzificación y defuzzificación
Siguiente
Implementación de un motor de lógica difusa